El 22 de abril de 2008, con la asistencia de un millón de personas, se inauguró el Centro Mundial de la Unidad, Shakti Sthal, que se encuentra en el complejo de la Universidad de la Unidad, situada a las afueras de Chennai, India.
El templo ha sido concebido para atraer energías auspiciosas y un equilibrio armonioso entre el hombre y las fuerzas físicas y metafísicas del cosmos. Sus dimensiones, correspondencias y geometrías encarnan las mismas proporciones empleadas en las pirámides egipcias y mayas.
Está ubicado en un punto donde las líneas o cuadrículas energéticas de la Tierra se cruzan. Es un fenómeno especial que, en conjunción con el efecto de la estructura, crea elevados niveles de energía propicios para profundizar en el estado de conciencia de aquellos que se estén en él. Cada nivel del templo trabaja en diferentes chakras y según se sube hacia la sala de meditación central se notan diferentes estados de conciencia y se experimenta cómo los lóbulos frontales se activan para potenciar el proceso de expansión y experimentar la presencia divina.
Es un templo que no pertenece a ninguna religión ni fe concreta, sino que desea convertirse en un símbolo de la unidad de la humanidad y de la unidad entre Dios y el hombre. En el centro de la sala de meditación del templo (en el último piso) se encuentra un trono vacío. Bhagavan dice que: “El trono está vacío para que las personas de cualquier fe puedan adorar a su Dios (el cristiano, el budista, el hinduista, un ser de luz...)”